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Seguridad con el agua al aire libre

Revisado por: Sarah K. Romero, MD

Nadar en un espejo de agua natural (como un río, un lago o el mar) no es lo mismo que nadar en una piscina. Incluso los niños que son buenos nadadores deben tener cuidado.

Primero, enséñeles a sus hijos a no nadar nunca solos. Explíqueles que siempre debe estar con otra persona. Cuando las personas nadan juntas, pueden ayudarse o buscar ayuda en caso de emergencia.

A continuación, se incluyen algunos consejos según el tipo de espejo de agua:

En los lagos y las lagunas

  • No permita que los niños naden sin la supervisión de un adulto. Los lagos y las lagunas pueden ser poco profundos cerca de la orilla, pero se vuelven muy profundos rápidamente al alejarse de la orilla.
  • Los lagos y las lagunas pueden esconder rocas dentadas, vidrios rotos, basura y plantas acuáticas o juncos en los que podría quedar atrapado un brazo o una pierna.
  • Tenga en cuenta la vida silvestre que puede resultar peligrosa, como las víboras y los lagartos.
  • Asegúrese de que los niños usen protección en los pies. En el agua, deben usar medias y calzado de agua.
  • La mayoría de los accidentes de navegación, en especial en los adolescentes, están relacionados con el alcohol. En cualquier salida en una embarcación debe haber un conductor designado que no beba. Asegúrese de que los adolescentes conozcan los riesgos del alcohol, tanto en el agua como fuera de ella.
  • Si hay mal clima, deben salir inmediatamente del agua.

En las playas

  • No permita que los niños naden sin la supervisión de un adulto, preferentemente donde haya un guardavidas trabajando.
  • No deben nadar cerca de muelles o pilotes porque los movimientos repentinos del agua los pueden empujar hacia ellos.
  • La playa tiene peligros especiales, como las corrientes y las mareas. Esté atento a los carteles sobre corrientes de resaca, las advertencias por medusas, las restricciones para practicar surf y otros peligros. Además, pregúntele al guardavidas acerca de las condiciones del agua.
  • No permita que los niños naden cuando hay grandes olas o corrientes. Dígales que nunca se paren de espaldas al agua porque una ola repentina puede derribarlo.
  • Enséñeles que, si quedan atrapados en una corriente de resaca, deben nadar en paralelo a la orilla y deben mantenerse a flote y pedir ayuda a un guardavidas.
  • Las picaduras de las medusas o las carabelas portuguesas pueden ser dolorosas; por lo tanto, dígales a sus hijos que estén atentos por si las ven en el agua y que le avisen inmediatamente a un adulto si reciben una picadura.
  • Si hay mal clima, deben salir inmediatamente del agua. Si hay rayos, los guardavidas cerrarán la playa.

En los parques acuáticos

Los parques acuáticos pueden ser muy entretenidos para los niños, pero allí también hay que respetar las reglas de seguridad.

  • Asegúrese de que el parque cuente con guardavidas calificados.
  • Lea todos los carteles antes de que sus hijos se suban a algún juego. Muchos tienen requisitos de edad, estatura, peso o salud.
  • Sepa qué juegos son adecuados para la edad y el desarrollo de su hijo. Por ejemplo, mantenga a los niños en zonas seguras, lejos de niños mayores que salpiquen y jueguen bruscamente.
  • La profundidad y la fuerza del agua puede variar de un juego a otro. Las piscinas con olas pueden pasar rápidamente de la calma al movimiento intenso, lo cual puede poner en problemas incluso a los nadadores más experimentados.
  • Enséñeles a sus hijos a respetar las reglas y las indicaciones, como caminar en lugar de correr y arrojarse en la posición adecuada por la deslizadera (los pies primero y la cabeza arriba).
  • También es una buena idea usar un chaleco salvavidas aprobado por la guardia costera.

Embarcaciones y jet skis

  • Al navegar, el capitán o la persona a cargo de la embarcación debe estar sobria, contar con experiencia y ser competente. Un tercio de las muertes de navegación están relacionadas con el alcohol. Como no existen carteles de señalización o separadores de carriles en el agua y el clima puede resultar impredecible, es importante pensar rápidamente y reaccionar bien bajo presión. Si una persona está bebiendo, esto puede resultar prácticamente imposible.
  • Use chalecos salvavidas de la talla correcta y aprobados por la Guardia Costera. Compruebe las recomendaciones de peso y medidas en la etiqueta, y haga que sus hijos se los prueben para asegurarse de que les queden ajustados. En el caso de niños menores de 5 años, escoja un chaleco con una tira entre las piernas y con apoyo para la cabeza: el collar mantendrá la cabeza del niño erguida y el rostro fuera del agua. Los chalecos inflables y los dispositivos para colocar en los brazos, como las "alitas" no son eficaces para proteger al niño de un ahogamiento.
  • Si permite que su hijo pequeño o adolescente use jet skis o motos de agua, siga las mismas reglas que para la navegación. También debe conocer las leyes de su zona sobre el uso de motos de agua. Algunos estados exigen que quienes las utilicen tengan una cierta edad; otros requieren que las personas hagan un curso o pasen un examen para poder usarlas.

¿Qué más debería saber?

La temperatura del agua es importante. Entre al agua lentamente y asegúrese de que la temperatura sea cómoda tanto para usted como para sus hijos. El agua por debajo de los 70 °F (20 °C) es fría para la mayoría de los nadadores. La temperatura recomendable del agua varía según la actividad y la edad del nadador:

  • En general, una temperatura de 82 °F–86 °F (28 °C–30 °C) es cómoda para la natación recreativa infantil.
  • Los bebés están más cómodos cuando el agua está más cerca del tope de este rango de temperaturas.

La temperatura corporal cae más rápidamente en el agua que en tierra. La hipotermia, que ocurre cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede generarlo, puede aparecer en poco tiempo. Si un niño está temblando o tiene calambres musculares retírelo inmediatamente del agua.

Revisado por: Sarah K. Romero, MD
Fecha de revisión: mayo de 2019