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Terapia de protones contra el cáncer

¿Qué es la terapia de protones?

La terapia de protones es un tipo de radioterapia avanzada que se usa para tratar algunos cánceres. La aplicación precisa de la radiación en el lugar del tumor significa que existen menos riesgos de daños en el tejido sano que lo rodea.

¿Por qué se hace la terapia de protones?

La terapia de protones (también llamada terapia de haz de protones) se utiliza con más frecuencia para reducir el tamaño de los tumores sólidos que no se han extendido a otras partes del cuerpo. Se trata de un tratamiento efectivo contra muchos tipos de cáncer infantil, entre los que se incluyen los siguientes:

  • los tumores cerebrales
  • los sarcomas (cánceres que crecen en el tejido conectivo)
  • los tumores en la cabeza, el cuello, los ojos y la médula espinal
  • los linfomas (cánceres que afectan a los ganglios linfáticos)

A veces, se usa junto con otros tratamientos contra el cáncer, como la radiación estándar, la quimioterapia, la cirugía y la immunoterapia.

¿Cómo funciona la terapia de protones?

En la terapia de protones se utilizan protones (partículas con carga positiva) en lugar de rayos X. Una máquina especial acelera los protones. Estos protones de energía elevada pueden eliminar las células del cáncer y esto hace que los tumores reduzcan su tamaño. Los protones son más fáciles de enviar a un lugar específico que los rayos X que se utilizan en la radioterapia estándar.

¿Cuál es la diferencia entre la radioterapia y la terapia de protones?

Los haces de rayos X que se usan en la radioterapia estándar van más allá de la zona del tumor y envían radiación a zonas sanas. Esto puede dañar a los órganos o los tejidos sanos cercanos al tumor.

La energía de los protones envía dosis más elevadas de radiación al lugar exacto del tumor. Esto ayuda a los médicos a controlar y manejar el cáncer, al tiempo que reduce enormemente el daño a los órganos vitales y los tejidos sanos.

¿Qué debo esperar de la terapia de protones?

El tratamiento con terapia de protones lleva aproximadamente 6 a 8 semanas, con visitas diarias los días laborables que duran entre 30 y 45 minutos. La mayoría del tiempo se dedica a ubicar al niño en la posición correcta para el tratamiento.

El tratamiento con terapia de protones es indoloro y no requiere una hospitalización. Los niños menores de 6 años tal vez deban recibir anestesia general para quedarse totalmente quietos durante el tratamiento.

¿Existe algún riesgo por la terapia de protones?

Como la terapia de protones ataca las células de cáncer de forma tan precisa, es una excelente opción de tratamiento para los niños con algunos tipos de cáncer. El daño a las células sanas y en desarrollo es menor; por lo tanto, también aparecen menos efectos secundarios. Esto también minimiza las secuelas o los efectos a largo plazo, como los trastornos del aprendizaje, la pérdida de la audición y otros problemas.

Cuando ocurren efectos secundarios durante la terapia, suelen ser muy leves. Entre estos efectos se encuentran los siguientes:

  • cansancio
  • irritación de la piel
  • caída del cabello en el lugar del tratamiento

¿Qué más debería saber?

La terapia de protones no está disponible en todos los centros de tratamiento contra el cáncer porque se usa equipo especializado muy caro. Si los médicos le recomiendan terapia de protones para su hijo, asegúrese de hablar con su seguro médico para ver si la cubre.

Fecha de revisión: junio de 2018