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Primeros auxilios: asfixia por aspiración

Revisado por: Steven Dowshen, MD

Los atragantamientos que llevan a una asfixia por aspiración pueden ser urgencias de riesgo vital. Si hijo puede estar teniendo una asfixia por aspiración si, de repente:

  • empieza a jadear o a boquear, esforzándose por respirar
  • no puede hablar, llorar ni emitir sonidos
  • se le empieza a poner la cara azul
  • se sujeta la garganta y/o agita los brazos
  • parece aterrado

¿Cómo actuar?

Si su hijo sufre una asfixia por aspiración llame al teléfono de emergencias (911 en EE.UU.), o haga que llame otra persona. Si tiene experiencia en hacer compresiones o empujes abdominales (también conocidos como maniobra de Heimlich), hágaselos de inmediato. De todos modos, si no se hace correctamente, esta maniobra podría lesionar a su hijo.

No intente meterle los dedos en la boca para sacarle el objeto de la garganta o de la boca ni le dé palmaditas en la espalda. Cualquiera de estas conductas podría empujar el objeto todavía más hacia abajo en la vía respiratoria y empeorar la situación.

Tenga en cuenta lo siguiente:

  • Si su hijo tiene náuseas y tose, pero no puede respirar ni hablar, sus vías respiratorias no están obstruidas por completo y lo mejor es no hacer nada. Lo más probable es que su hijo se encuentre mejor después de un buen golpe de tos.
  • Si su hijo ha tenido una asfixia por aspiración y ahora está inconsciente y ha dejado de respirar, haga que alguien llame al 911. Si tiene experiencia, hágale de inmediato la reanimación cardiopulmonar (RCP).
  • Lleve a su hijo a un centro médico después de cualquier episodio de asfixia por aspiración que sea grave, sobre todo si le queda una tos duradera o jadea. Si su hijo tiene problemas para respirar o para tragar, llévelo a un servicio de urgencias médicas.

¡Anticipar es la mejor prevención!

He aquí 4 formas de prevenir la asfixia por aspiración:

  1. Los niños menores de 4 años deben evitar comer alimentos con los que sea fácil atarantarse, como los frutos secos, las zanahorias crudas, las palomitas de maíz y la golosinas duras o pegajosas. Córtele alimentos como los perritos calientes o las uvas en trozos pequeños.
  2. Asegúrese de que, a la hora de comer, su hijo se siente, dé mordiscos de tamaño reducido y de que no hable ni se ría con la boca llena mientras come.
  3. Recoja del suelo cualquier cosa que pueda ser peligrosa si se traga, como globos desinflados, capuchones de bolígrafo, monedas, cuentas y pilas. Guarde los juguetes o los aparatos que dispongan de partes pequeñas fuera del alcance de su hijo.
  4. Aprenda a hacer las técnicas de los empujes abdominales y las de RCP, que se suelen enseñar como parte de los cursos de primeros auxilios.
Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: enero de 2018